El superpoder – La mirada de un niño

superpoder

 

El otro día mi tía me contó que se le había hecho tarde. En la calle llovía mucho, había un montón de charcos  y hacía muchísimo viento.

Ella llevaba un paraguas para no mojarse. Intentaba ir rápido como un rayo, pero es que ella no es que corra mucho, la verdad es que no se le da muy bien.

Pisó una piedra de esas que hay por todos lados  y se le torció un pie, y como cuando repiten las jugadas en los partidos fue cayéndose al suelo a cámara lenta, como cuando le hacen una entrada a Messi y la repiten súper despacio.

Al final se pegó un golpetazo y se puso a llorar y tuvo miedo. Un montón de gente fue a mirar qué le había pasado y ella pensó que se estaban riendo porque se había caído ahí en medio de la calle.

Pero unas personas la ayudaron y le curaron las heridas. Creo que llamaron a una ambulancia.

Me contó una cosa increíble, y es que tiene un superpoder, se llama autoestima o algo así. Y es como una coraza muy dura.

Sirve para las caídas pero más cosas también.

Sirve para que sepas que hay personas buenas que pueden ayudarte, que no te tiene que dar vergüenza si te caes y esas cosas.

Que si se ríen de ti la coraza se encarga de eso y lo mejor es que me dijo que compartía el superpoder conmigo. Y que yo ahora también tengo autoestima. Pero que cada día iremos descubriendo nuevas funciones del superpoder.

Me pregunto si cuando  se ríen de mí en clase cuando la profe me pregunta y tardo en responder, ahora con este superpoder no me pondré tan nervioso y la coraza me ayudará con los que se ríen.

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